Herpes zóster: el mejor tratamiento y por qué las primeras 72 horas son críticas
El herpes zóster, conocido popularmente como culebrilla, aparece cuando el virus de la varicela que quedó latente en los ganglios nerviosos se reactiva. Duele antes de verse, se manifiesta en una franja de piel de un solo lado del cuerpo y tiene una particularidad que condiciona todo lo demás: el antiviral funciona mucho mejor si se empieza pronto. Por eso el herpes zóster no es un cuadro para pensárselo unos días. Esta guía explica qué tratamiento se usa, qué margen de tiempo hay, qué señales obligan a ir a urgencias y cómo se reduce el riesgo de que el dolor se quede después.
¿Cuál es el tratamiento del herpes zóster?
El tratamiento son antivirales orales, habitualmente valaciclovir, famciclovir o aciclovir, iniciados lo antes posible desde la aparición de las lesiones, y analgesia adaptada a la intensidad del dolor. Los antivirales acortan la duración del brote, reducen la formación de lesiones nuevas y disminuyen el riesgo de que el dolor persista después de que la piel haya curado. La pauta concreta, el fármaco elegido y la duración los decide el médico que valora el caso, teniendo en cuenta la edad, la función renal y la existencia de inmunodepresión. En algunas situaciones, sobre todo en personas inmunodeprimidas o con afectación extensa, el tratamiento se plantea en el hospital.
Por qué las primeras 72 horas
Porque el antiviral actúa frenando la replicación del virus, y esa replicación es máxima al principio del brote. Los estudios que sostienen la eficacia de estos fármacos partieron de tratamientos iniciados dentro de las primeras 72 horas desde la aparición de la erupción, y ese es el marco que recogen las recomendaciones de práctica clínica. Empezar más tarde no anula el beneficio en todos los casos, pero lo reduce, sobre todo en lo que más importa a medio plazo, que es el riesgo de neuralgia postherpética. De ahí el mensaje práctico: ante un dolor en banda de un solo lado del cuerpo seguido de vesículas agrupadas, la consulta es el mismo día, no la semana que viene.
¿Qué pasa si han pasado más de 72 horas?
Sigue mereciendo la pena consultar. El médico puede valorar el tratamiento antiviral igualmente si continúan apareciendo lesiones nuevas, si hay afectación de la cara o de los ojos, si el paciente es mayor, si tiene inmunodepresión o si el dolor es intenso. Fuera de esos supuestos, el foco se desplaza al control del dolor y al cuidado de las lesiones. Lo que no procede es asumir que ya no hay nada que hacer y quedarse en casa: la ventana ideal ha pasado, pero la valoración sigue siendo útil y, sobre todo, sirve para detectar las formas que requieren atención urgente.
El dolor del zóster y por qué se trata desde el principio
El dolor del herpes zóster es neuropático, es decir, nace del nervio inflamado y no de la piel, y por eso puede ser desproporcionado respecto a lo que se ve. Suele describirse como quemazón, descargas o hipersensibilidad al roce de la ropa. Controlarlo desde el inicio no es solo una cuestión de confort: un dolor mal controlado en la fase aguda se asocia a mayor riesgo de que persista después. El médico ajusta el escalón analgésico a la intensidad y puede recurrir a fármacos específicos para dolor neuropático. Nosotros no prescribimos opioides ni gabapentinoides como la pregabalina o la gabapentina, así que esa parte del tratamiento corresponde siempre a tu médico.
¿Es contagioso el herpes zóster?
No se contagia el zóster como tal, pero el líquido de las vesículas contiene virus varicela-zóster y puede transmitir la varicela a quien no la haya pasado ni esté vacunado. Mientras las lesiones no estén costrosas conviene mantenerlas cubiertas, lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto estrecho con embarazadas que no hayan pasado la varicela, con recién nacidos y con personas inmunodeprimidas. No hace falta aislarse del mundo: el contagio requiere contacto con el líquido de las lesiones, no ocurre por el aire en las formas localizadas habituales. Una vez que todas las lesiones están en costra, el riesgo desaparece.
Neuralgia postherpética: la complicación que se quiere evitar
La neuralgia postherpética es el dolor que persiste en la zona afectada después de que la piel haya curado, y es la complicación más frecuente e incapacitante del herpes zóster. El riesgo aumenta con la edad y con la intensidad del dolor en la fase aguda. Puede durar meses y responde mal a los analgésicos comunes, por lo que su tratamiento es específico y lo lleva el médico, a veces con derivación a una unidad del dolor. Las dos medidas que más se asocian a reducir ese riesgo son empezar pronto el antiviral y controlar bien el dolor desde el inicio, lo cual explica por qué se insiste tanto en consultar rápido.
Cuándo acudir a urgencias
Hay que acudir a urgencias sin esperar si las lesiones afectan a la frente, al párpado, a la punta de la nariz o al ojo, porque puede haber afectación ocular con riesgo para la visión; si aparecen en el oído junto con dolor intenso, vértigo o parálisis facial; si el brote se extiende por varias zonas del cuerpo; si hay fiebre alta, confusión, rigidez de cuello o cefalea intensa; o si la persona está inmunodeprimida por enfermedad o por tratamiento. También si el dolor es incontrolable con lo que se tiene en casa. En una situación de emergencia, el número es el 112.
¿Existe vacuna frente al herpes zóster?
Sí, existe vacunación frente al herpes zóster y en España está incluida en el calendario de vacunación a lo largo de la vida para determinados grupos de edad y para personas con condiciones de riesgo. No es un tratamiento del brote: se administra para prevenir episodios futuros y para reducir el riesgo de neuralgia postherpética, así que la conversación sobre vacunarse llega cuando el episodio agudo ya está resuelto. Quién entra en cada grupo y con qué pauta depende de las recomendaciones vigentes y de tu comunidad autónoma, así que la información fiable está en tu centro de salud y en las publicaciones del Ministerio de Sanidad.
Qué hacemos y qué no hacemos
No tratamos el herpes zóster: es un cuadro agudo que necesita valoración presencial el mismo día, y prometer otra cosa sería un mal servicio. Nuestro servicio es la valoración médica para renovar tratamientos crónicos ya establecidos, por 21,90 EUR, y la valoración del tratamiento del sobrepeso y la obesidad, por 29,90 EUR; no hay videoconsulta, ni llamada telefónica, ni chat en directo. Tampoco prescribimos opioides, benzodiazepinas, hipnóticos Z, estimulantes, gabapentinoides ni cannabis, que son fármacos que aparecen con frecuencia en el manejo del dolor neuropático. En esos servicios, la tarifa cubre la valoración médica y no la emisión de un documento concreto: si el médico rechaza por motivos médicos, se devuelve el importe, y si te pide documentación y no la aportas, la valoración se considera realizada y no procede la devolución. Si sospechas un herpes zóster, acude hoy a tu médico o a un servicio de urgencias. Responsable médico: lek. Damian Wojno, colegiación polaca, n.º 3211301. Titular: MEDINOW Sp. z o.o. Última revisión médica: 29 de agosto de 2026.
¿Qué pasa si paso de las 72 horas?
Sigue mereciendo la pena consultar. El beneficio del antiviral es mayor cuanto antes se empieza, pero el médico puede valorar tratarlo igualmente si siguen apareciendo lesiones nuevas, si hay afectación de la cara o del ojo, si eres mayor, si tienes inmunodepresión o si el dolor es intenso. Además, la consulta sirve para descartar las formas que requieren atención urgente y para ajustar el tratamiento del dolor, que es lo que más influye en el riesgo de que quede molestia después. No lo dejes correr por pensar que ya es tarde.
¿Es contagioso el herpes zóster?
El zóster en sí no se contagia, pero el líquido de las vesículas contiene el virus varicela-zóster y puede provocar varicela en quien no la haya pasado ni esté vacunado. Mientras las lesiones no estén en costra, mantenlas cubiertas, lávate las manos con frecuencia y evita el contacto estrecho con embarazadas sin inmunidad, recién nacidos y personas inmunodeprimidas. Cuando todas las lesiones han formado costra, el riesgo de transmisión desaparece.
¿Qué es la neuralgia postherpética?
Es el dolor que persiste en la zona afectada una vez curada la piel, y es la complicación más frecuente del herpes zóster. Suele describirse como quemazón o descargas, y molesta incluso el roce de la ropa. El riesgo aumenta con la edad y con la intensidad del dolor durante el brote, y puede durar meses. Responde mal a los analgésicos comunes, así que su tratamiento es específico y lo pauta el médico, a veces derivando a una unidad del dolor. Empezar pronto el antiviral y controlar bien el dolor agudo son las medidas que más se asocian a reducir ese riesgo.
¿Existe vacuna?
Sí. En España la vacunación frente al herpes zóster está incluida en el calendario de vacunación a lo largo de la vida para determinados grupos de edad y para personas con condiciones de riesgo. Es una medida preventiva, no un tratamiento del brote, así que se plantea una vez resuelto el episodio agudo. Los grupos concretos y la pauta dependen de las recomendaciones vigentes y de tu comunidad autónoma; la información fiable la tienes en tu centro de salud y en las publicaciones del Ministerio de Sanidad.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Si las lesiones afectan a la frente, al párpado, a la punta de la nariz o al ojo; si aparecen en el oído con vértigo, dolor intenso o parálisis facial; si se extienden por varias zonas del cuerpo; si hay fiebre alta, confusión, rigidez de cuello o cefalea intensa; si estás inmunodeprimido por enfermedad o por tratamiento; o si el dolor es incontrolable. En estos casos no conviene esperar a una cita programada. En una situación de emergencia, el número es el 112.